domingo, 3 de agosto de 2014

En tiempos medievales, el pelo rojo iba asociado con la degradación moral y un intenso deseo sexual. Los pelirojos eran considerados vampiros, hombres lobo y brujas. La Inquisición española persiguió a los pelirrojos, creyendo que su pelo era una señal de que habían robado el fuego del infierno.
Rutilismo o eritrismo es como se denomina formalmente a las personas de cabellos rojos. Uno de cada 100 habitantes del planeta nacen pelirrojos. El color se debe a la abundancia de un pigmento llamado feomelanina, que produce una tonalidad que puede ir del rosa al rojo. Existe un tipo de pelirrojo con eritrismo parcial de Delpech, que tiene el cabello de otro color (rubio, moreno..) pero el vello del cuerpo rojizo.




Según estudios relativamente recientes, son varios los genes que intervienen para la determinación de un color de piel, ojos y cabello en un individuo. La participación de varios genes explica la gran gama de tonos de piel y cabello que hay en la especie humana. Una investigación de la Universidad de Oxford afirma que el rotulismo proviene de los Neandertales. Sin embargo la mutación encontrada en esos fósiles, no se ha localizado en ningún ser viviente. La hipótesis más seguida en este momento es que el cabello pelirrojo y la piel clara pueden ser beneficiosas para los habitantes de Europa. Los Neandertales eran pelirrojos y de piel clara, como algunos humanos modernos que hoy habitan el hemisferio norte del planeta, según una investigación.

Si tu bebé tiene el pelo de ese color, no pasará inadvertido. Los pelirrojos siempre han llamado la atención en todas las culturas, en unos casos para bien, se les consideraba personas que atraían la fortuna y en otras para mal, en las que se llegaba a pensar que tenían vínculos con el demonio. Por suerte ha nacido en esta época en que se sabe que es una simple cuestión de genética.

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